CAPÍTULO I:
1.1 Introducción
El 28 de
noviembre de 2000, la Cámara de Diputados del Parlamento holandés probó, por
104 votos a favor y 40 en contra, un proyecto de ley que legaliza la eutanasia
y el suicidio asistido. Posteriormente, el día 10 de abril de 2001, el Senado
de ese país dio también su aprobación a este proyecto, con 46 votos a favor y
28 en contra. Estas prácticas han sido toleradas durante muchos años en los
Países Bajos, pero, hasta ahora, continuaban siendo ilegales, lo que
significaba –en teoría– que un médico que realizaba alguna de estas conductas
podía ser encausado penalmente.
Con esta ley, Holanda se
convierte en el primer país europeo donde es posible para un médico practicar
la eutanasia o proporcionar asistencia a un enfermo terminal que decide poner
fin a su vida.
1.2 Concepto
1.1.1 Según el diccionario de la Real Academia Española
El
Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, da dos acepciones de
esta palabra, definiéndola como “muerte sin sufrimiento físico” y como
“acortamiento voluntario de la vida de quien sufre una enfermedad incurable,
para poner fin a sus sufrimientos”
1.1.2 Según Luis Fernando Niño
Como señala Luis Fernando
Niño: al paso de los siglos, no obstante, este conciso sentido terminológico,
se fue tornando más y más difuso, traduciéndose en ‘muerte rápida y sin
tormentos’, ‘muerte digna, honesta y con gloria’, y hasta ‘bella muerte’,
pasando por ‘muerte tranquila y fácil’ y ‘muerte misericordiosa’ o ‘piadosa’,
por nombrar sólo algunos de los significados que se le prodigaron.
Niño dice que solo cuadrará
hablar de eutanasia cuando la muerte fuere un acontecimiento próximo, sea por
causa de una enfermedad grave o de dolencias irreversibles de la vejez o de
daños accidentales, en el cuerpo o en la salud, de pronóstico letal.
1.2 Punto de vista religioso
sobre la Eutanasia
La Iglesia Católica acepta
la llamada eutanasia de doble efecto o activa indirecta, es decir, admite la
administración de calmantes con el objeto de disminuir el sufrimiento de un
paciente, a pesar de que, como efecto secundario, pueda acelerar la muerte del
enfermo.
En 1980, la Sagrada
Congregación para la Doctrina de la Fe emitió una Declaración sobre la
eutanasia, en la cual condena la eutanasia activa directa, acepta la
administración de drogas tendientes a aminorar el sufrimiento del paciente, aun
cuando pueda, indirectamente, provocar o acelerar la muerte del enfermo y
condena el encarnizamiento o ensañamiento terapéutico
1.4 Tipo de acción realizada de eutanasia
1.4.1 Eutanasia activa: se
comprenden aquellas acciones tendientes a provocar la muerte sin sufrimiento
del paciente.
1.4.2 Eutanasia pasiva:
consiste en inhibirse de actuar o abandonar un tratamiento ya iniciado,
evitando interferir en un proceso causal de consecuencias letales.
1.4.3 Eutanasia de doble
efecto: cuando se acelera la muerte como consecuencia indirecta de acciones
médicas que son ejecutadas con el fin de aliviar el sufrimiento de un paciente
terminal.
1.5 Expresiones
·
Adistanasia
o antidistanasia para referirse al retiro de medios artificiales de
reanimación, desproporcionados al caso.
·
Distanasia
(de “dis- thánatos” = muerte alterada o dificultada) la muerte retrasada y
dificultada inútilmente por todos los medios técnicos, hasta llegar al
encarnizamiento u obstinación terapéutica.
·
Ortotanasia
(de “orthos thánatos” = muerte correcta, justa)
a la muerte supuestamente natural en el momento justo, sin tratamientos
desproporcionados. Es omnicomprensiva, identificándose, prácticamente, con la
eutanasia en su acepción etimológica, excluyendo sólo aquellas conductas que podríamos
calificar de prácticas eutanásicas homicidas.
·
Eutanasia
eugenésica, que consiste en la eliminación de los deficientes para evitar la
transmisión genética de su deficiencia mental.
·
Eutanasia
económica, que consiste en la eliminación de los que suponen una carga para la
sociedad al no reportar utilidad alguna.
·
Niño,
señala que la distanasia “consiste en prolongar la vida vegetativa de un
individuo, echando mano, para ello, de los medios extraordinarios de
reanimación con que hoy cuenta la ciencia médica.
1.6 Elementos determinantes de la eutanasia desde el punto de vista
penal
Aquellas legislaciones que
tipifican expresamente las prácticas eutanásicas, suelen establecer, en
general, tres elementos determinantes en este tipo penal: debe tratarse de un
paciente terminal o de un enfermo que sufre graves y dolorosos padecimientos,
el sujeto activo debe actuar impulsado por un móvil pietístico y el sujeto
pasivo debe manifestar su voluntad al respecto (consentimiento)
El consentimiento del
paciente también es un elemento indispensable para que estemos en presencia de
una conducta eutanásica, pues el sujeto activo siempre debe obrar en el interés
exclusivo del paciente.
1.7 ¿Qué sucede cuando el paciente se encuentra
imposibilitado de expresar su voluntad?
En estos casos suele
recurrirse al proxy consent o al substituted judgement. Los que lo quieren y
conocen deciden lo que redundará en su mejor interés y beneficio.
Algunas legislaciones
exigen como elemento del tipo la manifestación de voluntad del sujeto pasivo en
orden a poner fin a su sufrimiento; por lo tanto, de no concurrir su voluntad,
la conducta eutanásica no quedaría comprendida en el tipo privilegiado de
homicidio piadoso, debiendo ser subsumida en los tipos generales de homicidio.


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